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Rumania un destino de vacaciones perfecto
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 Bran

Bran es un pequeña ciudad situada en distrito de Braşov, en la región del Ardeal, junto a la frontera con Valaquia (actualmente, Rumania) en plenos Cárpatos Transilvanos.

Destacable es el Castillo de Bran (en rumano Castelul Bran); este es, erróneamente, llamado Castillo de Drácula, si bien no lo construyó Vlad Draculea (se cree que pasó en él unos días en su camino a prisión en Budapest).

El castillo de Bran es una fortaleza medieval húngara localizada en la actual Rumania, que goza de gran atractivo turístico por su relación con la novela de Bram Stoker Drácula.

Situado cerca de Braşov en Transilvania, es un monumento nacional y uno de los puntos clave del turismo rumano, si bien su valor estriba en su antigüedad y arquitectura y no en su vínculo con el personaje del conde Drácula, que es ficticio. Por otra parte se sostiene que Vlad III. Drăculea, el personaje histórico real en el que se inspiró Stoker, jamás estuvo en este castillo.

En su lugar fue construida una fortaleza por caballeros de la Orden Teutónica alrededor de 1212, cuando fueron recibidos en el Reino de Hungría, después de ser derrotados por los sarracenos en Tierra Santa y regresaron de Palestina a Europa. La fortaleza está emplazada en la frontera entre Transilvania y Valaquia y su arquitectura es única. Si bien esa pequeña fortaleza fue arrasada con el paso del tiempo y recibió las arremetidas de las hordas tártaras en 1241, la estructura actual fue erguida por ordenes del rey Luis I de Hungría en el 1377, para cumplir una función comercial y defensiva contra el voivoda de Valaquia.

Este castillo es famoso por la creencia de que había sido el hogar del Vlad Draculea (Vlad el Empalador) en el siglo XV. Sin embargo, no hay evidencias de que el Vlad viviera allí en persona y, según la mayoría de versiones, el Empalador pasó sólo dos días en el castillo, encerrado en una mazmorra, cuando la región estaba ocupada por el Imperio otomano. Luego de terminada la Primera Guerra Mundial, en 1920, se firmó el Tratado de Trianon, donde la región de Transilvania fue cedida al Reino de Rumania, y con esto, el castillo de Bram pasó a pertenecer a la administración rumana.

El castillo está abierto para los turistas, quienes pueden ver el interior solos o una parte de él con tour guiado. En el exterior del castillo hay ejemplos de tradicionales casas rumanas.

El castillo, que fue posesión de la Princesa Ileana de Rumania, la cual lo heredó de su madre, la reina María, fue incautado por el Gobierno comunista de Rumania en 1948. Durante muchos años fue cuidado irregularmente, pero tras la restauración de los 80 y la Revolución rumana de 1989, pasó a ser un destino turístico.

El heredero legal del castillo era el hijo de la Princesa Ileana, Dominic von Habsburg, y en 2006 el gobierno rumano se lo devolvió. Von Habsburg es un ingeniero estadounidense que vive en las inmediaciones de Nueva York. En 2007, Von Habsburg puso en venta el castillo por el precio de 50 millones de euros y la oferta fue aceptada por Román Abramóvich, un multimillonario ruso del petróleo, pero finalmente el trato no llegó a cerrarse y la propiedad sigue en manos de los Von Habsburg.

En una publicación de la revista Forbes de Estados Unidos, el castillo fue valorado en 140 millones de dólares, cantidad justificada por los expertos debido a los ingresos que podría proporcionar este edificio histórico como foco turístico. Pero los propietarios actuales y las autoridades insisten en rechazar el mito de Drácula, y prohíben explotar el castillo como parque temático sobre este personaje, lo que le resta mucho de su atractivo. Según las últimas noticias, la familia Von Habsburg ha decidido formar una sociedad a medias con las autoridades, para mantener el castillo abierto a los turistas.

Presuntamente, Bram Stoker moldeó partes del carácter del conde Drácula basándose en aspectos del personaje real de Vlad Draculea, y usó Bran como modelo para describir el castillo de este vampiro. Corrección: Bram Stoker jamás se inspiró en la personalidad de Vlad Tapes si no en Elizabeth Báthory. Ni en este castillo (en la novela el castillo está ubicado en otro lugar, donde, curiosamente jamás hubo castillo alguno). De hecho, Stoker jamás estuvo en Rumania y la descripción de los lugares los sacó de libros de viajes. Su novela originalmente transcurría en Alemania y el nombre del personaje era Conde Vamphir (un nombre ridículo). De Vlad sólo utilizó el nombre, al parecerle muy impactante debido a la doble traducción de "Drácula" (Hijo del Dragón e Hijo del Diablo) y al pasado cruel y tirano del príncipe. Al final se decidió por cambiar la ambientación de su novela y situar la acción en Transilvania, cosa que no gustó para nada a los rumanos de aquél entonces pues dicho personaje es considerado un héroe nacional.

La imagen del castillo de Bran ha sido utilizada en múltiples adaptaciones fílmicas de Drácula, y de manera informal ha llegado a ser conocido como "Castillo de Drácula". La economía local ha hecho uso de esta conexión para impulsar el turismo, y se pueden conseguir tarjetas postales y camisetas donde el castillo se sigue relacionando con el nombre de Drácula.